Gracias por ser una excelente amiga y demostrarme el valor de la vida,
por enseñarme que la vida es un regalo que debemos de valorar y construir día a día.

Gracias por demostrarme que el alimento del alma es la felicidad y que todo es sonreír.

Gracias porque no importa la distancia siempre sabré que estarás a mi lado haciéndome recordar que en algún rincón del mundo
hay alguien que me quiere. ¡Tú!

Gracias a Estefanía por esta carta de amistad